sábado, 15 de julio de 2017

Carrito del tesoro del Oxus



     Del magnífico tesoro persa del Oxus  de época aqueménida, la dinastía fundada por Ciro II allá por el 550 antes de nuestra era, y que gobernó este Imperio hasta que Alejandro Magno puso fin con su conquista 220 años después, yo destacaría un pequeño carrito de oro que no alcanza los 20 cm. tirado por cuatro caballos o ponis a los que le faltan algunas patas. Sus dos esbeltos ocupantes con narices prominentes, barba y semblante severo; vestidos con túnica y capucha son: el conductor que sostiene las riendas de la cuadriga que se encuentra de pie, mientras  el personaje más importante cuyo rango no está nada claro aparece sentado y elegantemente ataviado. Sus desproporcionadas ruedas con 8 radios resultan chocantes por las bolitas que presentan en la parte de la rodadura. La carrocería propiamente dicha es bastante simple, pero llama mi atención, una representación en relieve del dios egipcio Bes, protector de la infancia, y la única divinidad que se le representa de frente con un aspecto burlesco, cuya figura también ha sido hallada en sellos persas. Este relieve nos podría ofrecer una pista sobre la función de este carrito, que pudo haber sido el valioso juguete de un niño, evidentemente, hijo de un personaje poderoso de aquella época.
     Por último, el tesoro del que forma parte este carrito fue hallado en el siglo XIX en la ribera del río Amu Daria, antiguamente conocido como Oxus en Tayikistán, y fue dando tumbos hasta acabar en las vitrinas del Museo Británico en Londres principalmente. El problema es que no fue recuperado en una excavación arqueológica reglamentada, lo cual, nos podía haber ofrecido más datos sobre estas joyas del arte persa.
     R.R.C.