miércoles, 21 de agosto de 2013

El Ara Pacis

        Es una obra de primer orden, por la excepcional calidad de su decoración, pero de proporciones reducidas. Hecho construir por Augusto en Roma para conmemorar la pacificación de España y de las Galias, el año 13. De pequeño tamaño, pues sólo mide unos diez metros de lado, y de proporciones cuadradas, lo ciñe un muro de unos seis metros de altura.
        El monumento fue concebido como un clásico altar helenístico, pero en su realización se aleja totalmente de los cánones propuestos, resultando profundamente romano. Parece ser que el Altar se levantó en el interior de un templo que se ha perdido.
        El recinto, al que se accede por una escalinata frontal, alberga un simple altar en su interior; Los muros aparecen decorados internamente por bucráneos, mientras que en el exterior, la pared tiene dos zonas de relieve, una de hojas y acantos, y otra superior con relieves historiados, que constituye hasta hoy el monumento más importante de la escultura-relieve romana.
         Los relieves del Ara Pacis se encuentran diseminados por varios museos. En el frontis, aparecen las nuevas divinidades filosóficas de los tres elementos: a un lado, la Tierra, coronada de espigas, rodeada de frutos y ganados, amamanta a sus hijos bajo la protección del Aire y el Océano. En el otro, un personaje simbólico, que representa el pueblo o el Senado romano, se apresta a sacrificar las tres víctimas rituales, sobre un fondo de paisaje ideal con árboles, a la manera alejandrina; y el pequeño edículo o templo, que quiere representar la cabaña de Rómulo y Remo, quienes, desde lo alto, asisten a la escena.
         En las fachadas laterales y en la posterior se desarrolla una procesión cívica, presidida por el mismo Augusto, revestido con los atributos de Pontífice Máximo, acompañado por magistrados y con un grupo de lictores, y detrás, el séquito de los personajes de su familia: Livia, con su yerno Agripa y su hijo Tiberio; el joven Druso, con Antonia, que lleva de la mano al pequeño Germánico; detrás el cortejo de senadores y patricios, que desfilan gravemente envueltos en sus togas. 
         Contribuye a la mayor belleza de estos relieves el sentido pictórico que ofrecen. Se usan dos clases de relieve: en bajo-relieve están talladas las escenas históricas del fondo, mientras que los personajes de primera fila aparecen en medio relieve, dando así mayor perspectiva a las escenas. La razón de esta gradación de volumen se halla en la jerarquía: la primera fila se reserva a los personajes principales; es más, Augusto aparece bien destacado, en medio de un cerco de cabezas. La segunda fila de personajes, en relieve más bajo, dotan de profundidad a la escena.

      MANUAL DE HISTORIA DEL ARTE