sábado, 29 de septiembre de 2012

El Diadumeno

     Probablemente encarna a Apolo o a un atleta vencedor que se ciñe en la frente la cinta del triunfo. Esta obra de Policleto es un poco posterior al Doríforo, realizada hacia el 320 a. de J.C. Se distingue de él porque la curvatura del eje del torso está más marcada, sus piernas son más cortas y por la dulce expresión de su rostro. No obstante, responde al mismo ideal de belleza. Presenta una mayor libertad compositiva y una mayor delicadeza, pero la postura es casi idéntica, el estudio de la proporción y la anatomía responden a la misma preocupación. Estuvo esculpida en bronce y se conserva una magnífica copia en el Museo del Prado, de época romana, con la que sólo puede compararse la del Museo Nacional de Atenas que tiene los dos brazos, aunque sin manos.
     En esta figura que todavía se encuentra desnuda después de competir, podemos observar el contraposto, es decir, la oposición de la mitad del cuerpo con respecto a la otra mitad, lo que le proporciona cierto dinamismo y contribuye a romper la ley de la frontalidad. Fue precisamente este escultor quién lo puso en práctica, como pudimos ver en el ya mencionado Doríforo comentado en otra página de este blog. El canon que también sigue aquí, es de siete veces la altura de su cabeza. Su vestimenta aparece hábilmente situada en un pequeño arbusto que sirve de punto de apoyo a la estatua, cae de una manera natural, con elegantes pliegues que producen un efecto de claroscuro, en contraste con el joven atleta, en el que la luz se distribuye de una forma más uniforme por su idealizado cuerpo.
       R.R.C.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El Apoxiomeno

       Una de las copias más importantes se encuentra en el Museo del  Vaticano. Representa a un joven atleta, en el momento ordinario de quitarse con el estrígilo, un rascador de metal, el polvo y aceite que cubre su cuerpo. Fue realizado en bronce en  el 330  a. de J. C. (aunque la copia que se conserva en el Vaticano es en mármol) por el escultor griego Lisipo,  considerado el continuador de Policleto. Extraordinariamente fecundo, se asegura que hizo no menos de mil quinientas obras, trabaja en bronce y es un gran innovador, al realizar sus esculturas con varios puntos de vista importantes, por lo que el frontalismo se desvirtúa bastante.  Como maestros reconocía únicamente al Doríforo y a la Naturaleza.
        De esbeltas proporciones (mide unos 2'05 m.), presenta un canon de ocho cabezas y cuerpo flexible. La posición es poco estable: el cuerpo parece oscilar sobre las piernas, y la pierna derecha, un poco retrasada y dirigida a un lado, no se hinca en el suelo con la misma firmeza que en el Doríforo. El brazo derecho se extiende hacia el espectador que mira de frente la estatua, con un escorzo inconcebible dentro de lo clásico, porque rompe algo que la estatuaria tradicional se esforzaba en mantener a cualquier precio: el efecto relieve. Por otra parte, está en una actitud poco heroica, ya no es el típico atleta triunfador de unos juegos, su rostro refleja cansancio, incluso su pose. La escultura helenística que viene a continuación, escoge momentos duros y dramáticos de atletas, hasta el punto de preferir representar al perdedor, como podemos ver en la estatua del “Galo moribundo”.
        El brazo izquierdo corta el derecho en ángulo recto y se interpone entre el espectador y el plano principal de la estatua. Estas novedades llevan implícitos los ideales de Lisipo: el tipo esbelto, la clara impresión de profundidad y de movimiento, a todo lo cual hay que añadir la variedad de puntos de vista, es decir, la posibilidad de dar la vuelta a la estatua y encontrar siempre en ella aspectos interesantes, incluso en la espalda, cuya musculatura ofrece, bien estudiado del natural, el reflejo del movimiento de los brazos y de la oscilación del tronco.
          R.R.C.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La Bacanal de Tiziano (Museo del Prado)

             Es un óleo sobre lienzo de 175x193 cm, una obra de juventud realizada hacia 1523, forma junto a Ofrenda a Venus, del Museo del Prado, y Baco y Ariadna, de la Galería Nacional de Londres, la serie pintada para el duque de Ferrara por Tiziano. Se representa aquí un tema mitológico, una bacanal, fiesta del dios del vino, se enmarca en la isla de Ándros en el mar Egeo, dotada de un arroyo donde precisamente se vertía esta bebida. En esta obra, Ariadna, al despertarse, descubre que ha sido abandonada por Teseo, al que se ve alejarse en un velero. La alegre llegada del cortejo de sátiros  de Dionisos, bajo un cielo tumultuoso que anuncia tormenta, típico de los pintores de la escuela veneciana del siglo XVI, a la que pertenece el autor del cuadro, precede al enamoramiento que experimentará el dios del vino de Ariadna, reflejado en otro cuadro de Tiziano, “Baco y Ariadna”. El tema recoge, pues, la tradición clásica de las fiestas dionisíacas y constituye un canto a los placeres de la vida.
            En el centro dos muchachas se embriagan después de haber acompañado con sus flautas una melodía cuyo texto aparece en un pequeño escrito: «Quien bebe y no vuelve a beber, no sabe lo que es beber». A su derecha, el desnudo de Ariadna despertándose está inspirado en la Venus dormida de Giorgione. Les rodea el bullicio de los bacantes que beben y cantan alegremente. Al fondo podemos ver a Sileno dormido sobre un lecho natural, el más viejo, sátiro y borracho de los seguidores de Dionisos, una especie de dios menor de la embriaguez. El protagonismo de los cuerpos en la escena denota, probablemente, la influencia de Miguel Ángel, pero aquí las figuras tienen una movilidad más moderada, lo que favorece un dinámico equilibrio entre las formas.
            En el aspecto cromático, Tiziano llega a cumbres que sólo van a superar los impresionistas del XIX con su concepto científico de los colores. Mezcla sabiamente los colores cálidos (rojo, naranja y amarillo) con los fríos (verde, azul y violeta), de tal manera que la sensación de intensidad y vitalidad que proporcionan los primeros, se contrarresta con la laxitud de los segundos. El cuadro presenta una composición ascendente en diagonal, desde la esquina inferior izquierda, hasta el anciano que se encuentra durmiendo en la parte superior de la derecha.
      R.R.C.

Pasos a seguir a la hora de realizar un corte topográfico

1) En primer lugar se determinan en el mapa los dos puntos entre los que se quiere realizar el perfil topógráfico: A y B y se unen con una línea recta:
2) Doblamos una hoja de papel por la mitad y hacemos coincidir el doblez con la línea que une los puntos A y B:
3) En el doblez de la hoja se marca un punto en el lugar donde las curvas de nivel del mapa, o bien, los colores que indican las distintas alturas cortan al doblez de la hoja. A continuación, anotamos la altura de cada uno de los puntos debajo de ellos.  La altura de cada punto es la de la curva de nivel, o la del color correspondiente que podemos ver en la leyenda del mapa.

4) Desdoblamos la hoja de papel y hacemos una gráfica, haciendo coincidir el eje horizontal de la misma, con el doblez de la hoja donde están marcados los puntos. Aquí, la escala del eje es la misma que la del mapa. En el eje vertical de la izquierda de la gráfica se representa la altura del terreno.
5) Se marca la altura de cada uno de los puntos del eje horizontal. Los unimos con una línea, y obtenemos el perfil topográfico entre los puntos A y B. Por último, haremos un comentario del perfil resultante, en el que incluiremos:
     - El nombre de las unidades de relieve que aparecen en el perfil.
     - Origen y evolución geológica.
     - Características del roquedo y del relieve.

NOTA: Prácticas de Geografía Física    

viernes, 21 de septiembre de 2012

Mosaico del Buen Pastor en el Mausoleo de Gala Placidia.

  
      El mausoleo de Gala Placidia fue edificado en Rávena (Italia), entre los años 425 y 433. Se trata de una pequeña capilla dedicada a San Lorenzo. Tiene planta de cruz griega, con uno de los lados ligeramente más largo y el crucero está cubierto con una cúpula. Esta pequeña construcción situada al lado de San Vital contiene varios sarcófagos en su interior, el más importante de los cuales estaba destinado a Gala Placidia, hija del emperador romano Teodosio el Grande y esposa del rey visigodo Ataúlfo. Las paredes y techos interiores están totalmente revestidos de mosaicos hechos a base de pequeñas teselas (cada una de las piezas que componen el mosaico), que crean un universo de colores. De todos ellos, el que más destaca, recoge una de las parábolas del Nuevo Testamento: Jesús como pastor. Además, el Salmo 23 nos explica la escena “El Señor es mi Pastor; nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas”.
     Aquí podemos ver una bóveda azul intenso, que nos recuerda el firmamento, con motivos florales blancos y naranjas y el arcosolio (tumba que era utilizada para enterrar a los personajes más importantes) con el tema del Buen Pastor. En realidad, la similitud del pastor con Jesucristo no es original, está inspirada en el arte griego. Su figura es la de un joven idealizado y sin barba. Las ovejas son los creyentes que buscan su protección y deben escuchar, atender y obedecer las enseñanzas de su pastor, a quien siguen.
     Obsérvese la cuidada vestimenta: una dalmática dorada (túnica característica de los miembros de la iglesia), en una referencia al preciado metal, manto y sandalias preciosas, con un halo dorado símbolo de su santidad. No lleva un cayado normal, sino uno en forma de cruz, y trata cariñosamente a su rebaño. Las ovejas en diversas posturas le miran fijamente, y un fondo de montañas y vegetación, completa la delicada escena que tiene lugar en el Paraíso. Al igual que todos los de Rávena, es un mosaico minucioso y colorista. Todavía no presenta la naturalidad que el arte del mosaico conseguirá más adelante. La figura de Cristo está rígida, con una posición forzada, especialmente la manera de cruzar sus piernas, de coger el cayado en forma de cruz con su mano izquierda y la postura sedente en la que se muestra. De todas formas, no le resta un ápice de dignidad y serenidad a su pose.
     R.R.C.

jueves, 20 de septiembre de 2012

El Papa Inocencio X de Velázquez, un ejemplo de retrato psicológico

     Pintado en 1650, es un óleo sobre tela, de 140 x 120 cm. (Gallería Doria Pamphili, Roma). Inocencio X tendría 66 años cuando le retrató Velázquez, pero dicen que se conservaba muy bien, siendo famoso por su vitalidad, además de por su fealdad, que algunos pensaban incluso que le descalificaba para ser papa; de todas maneras la fealdad fue bastante suavizada por el pintor.    
     Es otra obra cumbre del segundo viaje a Italia y se considera como su mejor obra como retratista. «El retrato que hizo al papa Inocencio X no tiene parangón en el mundo», dice Xavier de Salas. El propio pontífice así lo reconoce cuando exclama al descubrirlo: «Tropo vero» (¡Demasiado verdadero!).
      Representa al Papa sentado sobre un sillón, vestido con encajes blancos realizados con rápidos brochazos que anticipan el impresionismo. Los ropajes están captados con el mayor realismo, obteniendo una increíble calidad en las telas a pesar de la pincelada suelta, que ofrece toda la gama de rojos existente. De rojo sobre rojo: sobre un cortinaje rojo, resalta el sillón rojo, y sobre éste el ropaje del papa. La sinfonía de los rojos de distintas tonalidades se esparcen por el cuadro: en el sillón, en la casulla papal de raso, en el gorro... En la mano, el pontífice sostiene un pliego de papel con la petición de Velázquez para que interceda a su favor ante el rey de España para conseguir el título de don. De todo el  retrato destaca el rostro, donde Velázquez capta el alma del retratado; Inocencio X tenía fama de estar siempre alerta, desconfiado e infatigable en el desempeño de su cargo.  Tan incisivo y natural aparece aquí el Papa, que sobrecoge al que lo contempla.
      R.R.C.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

COMO REALIZAR UN COMENTARIO DE TEXTO HISTÓRICO


Existen muchas guías para realizar un comentario de texto en educación secundaria obligatoria (ESO). La que expongo a continuación sería una de ellas: 

A) INTRODUCCIÓN

- Numerar las líneas del texto para facilitar las posibles alusiones al mismo.

- Realizar una lectura atenta del documento, subrayando los términos desconocidos para buscarlos en el diccionario.

B) CLASIFICACIÓN

- Indicar el tipo de texto de que se trata. Según el tema y las características del mismo puede ser económico, jurídico, político, literario….

- Anotar la fecha exacta o aproximada en la que ha sido escrito.

- Concretar la época a la que se refiere.

- Situar geográficamente el texto.

- Realizar una breve biografía del autor.

- Reflejar la persona o grupo para quien fue escrito el texto.

C) ANÁLISIS

-Identificar los personajes, lugares y términos históricos que aparecen en el documento.

- Extraer las ideas esenciales.

- Explicar estas ideas, buscando sus causas, consecuencias y relación con otros hechos.

D) COMENTARIO

- Exponer los conocimientos que se poseen sobre el tema al que se refiere el documento.

E) CONCLUSIÓN

- Reconocer la importancia que ha tenido el texto.

EL CONCEPTO DE CIUDAD

      La definición del concepto de ciudad plantea problemas a los geógrafos, urbanistas, sociólogos…..que no llegan a un acuerdo para definirla; incluso la separación entre urbano y rural resulta difícil de establecer. Para aproximarnos al concepto de ciudad podemos utilizar varios criterios:

      a)     Numérico: este criterio se basa exclusivamente en el número de habitantes y es el más usado a nivel mundial, pero para los geógrafos carece de valor por sí solo, ya que la ciudad es algo más que una simple agrupación de habitantes, y porque además el número varía según  los Estados; en España según el INE (Instituto Nacional de Estadística) un municipio que tenga más de 10.000 habitantes es considerado como una ciudad.

b)     Funcional: este criterio tiene en cuenta las funciones que predominen en un municipio (funciones: sectores económicos y actividades a las que se dedica la población que vive en una ciudad). Este criterio resulta ambiguo, ya que los países que lo utilizan no se ponen de acuerdo a la hora de fijar los porcentajes de la mayoría de los activos no primarios: en Europa se considera población urbana cuando superan los activos no agrarios el 75%, en Asia el 40% o el 50%..... Las funciones urbanas fundamentales son la industrial y la comercial.

c)     Mixto: este criterio se aplica fusionando los dos anteriores, para considerarse ciudad se establece un número mínimo de habitantes y además  no se pueden dedicar al sector primario más del 25% de los activos totales.

d)     Otros criterios:

            v Sociológicos: existen diferentes vínculos y relaciones sociales entre la población urbana (aislamiento social, anonimato, división del trabajo, espíritu de competencia….) y las zonas rurales.

v Culturales: las ciudades poseen un gran número de instituciones culturales y de ocio que las hacen estar a la vanguardia en el campo cultural.

v  Morfológicos: tienen en cuenta el aspecto formal de la ciudad; viene dado por la densidad de edificación y población, tipo de las edificaciones….

v Espaciales: se basa en la capacidad de la ciudad de ejercer influencia sobre el espacio que la rodea (otros núcleos de población).

En definitiva es imposible enunciar una definición rigurosa y universal de ciudad, tan solo aproximaciones; en España podría ser: “aglomeración humana de más de 10.000 habitantes, en  la que la mayoría de ellos se dedican a ocupaciones que no son del sector primario y que habitan en un espacio limitado con construcciones que forman un conjunto continuo”.

Hoy se habla de lo urbano en general, más que de ciudad en particular, ya que la urbanización es el rasgo más sobresaliente de la situación mundial actual. En este marco han aparecido nuevas formas urbanas como:

-        Conurbación: cuando dos ciudades nacen separadas y con el tiempo se unen físicamente, siendo cada una de ellas autónomas (Benalmádena y Torremolinos, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes).

-        Megalópolis: etimológicamente, gran ciudad; se trata de una gran ciudad que ha alcanzado altas densidades de población en grandes extensiones y que absorbe un elevado porcentaje de riqueza y poder político del país.

-        Área metropolitana: este término se utilizó por primera vez en EE.UU. para referirse a una ciudad de más de 200.000 h.; en España hoy se fijan los siguientes criterios para delimitar área metropolitana: -presencia de una ciudad central con un determinado tamaño y complejidad funcional;- existencia de movimientos migratorios pendulares de trabajadores desde núcleos satélites;- contigüidad geográfica entre municipios que la forman;- sistema de transporte y comunicaciones muy desarrollados. (Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Murcia…).
Nota: manual de Geografía

martes, 18 de septiembre de 2012

San Jerónimo (Museo de la Catedral de Murcia)

 
      Procedente del Monasterio de los Jerónimos, fue realizada en 1755. El material empleado es la madera, que no tenía secretos para él. Son muchos los que afirman que es la obra maestra de Francisco Salzillo, hijo de un escultor napolitano afincado en Murcia. Continuador del oficio paterno, lo podemos considerar el último imaginero (escultor barroco) español. El artista, volcó su inspiración de creyente y su arte más elevado y refinado en la ejecución de esta talla.
     Se nos muestra al santo en actitud tensa, medio arrodillado sobre un león, sumiso ante la santidad del personaje, y otra serie de objetos representativos de las riquezas mundanas. La posición, fuertemente escorzada, se nos manifiesta en la postura de los brazos: el izquierdo sostiene el crucifijo salvador, mientras que el derecho se estira hacia atrás, agarrando con su mano, la piedra con la que se ha de mortificar golpeándose el pecho con ella. Todo ello, le permite al escultor realizar un perfecto estudio anatómico, en el que vértebras y músculos están tratados con una perfección clásica.
     El rostro del santo denota dulzura, al propio tiempo, que dolor y miedo. La posición en diagonal, marcada por la Cruz en un extremo, y el sombrero en el otro, se rompe ligeramente con la aparición del símbolo de la muerte, la calavera, tan característica en estas representaciones barrocas. La firma del autor aparece sobre la tapa del libro que hay a los pies del santo.
      A San Jerónimo, se le representa con una serie de atributos, que se repiten tanto en pintura como en escultura en toda la Historia del Arte. Para empezar, siempre se exhibe con un león, pues según cuenta la leyenda, se le apareció uno herido cuando hacía penitencia en el desierto, él lo curó y, en agradecimiento, el león se quedó amansado a su lado. El problema es, que esta leyenda corresponde a un ermitaño de nombre San Gerásimo, y probablemente, hubo una confusión de nombres y terminó atribuyéndose a San Jerónimo, lo que realmente correspondía a San Gerásimo. Normalmente aparece con el sombrero de cardenal: el capelo cardenalicio. No alcanzó este rango, pero es uno de los padres doctores de la Iglesia y sabiduría no le faltó para semejante cargo. Hay que recordar, que San Jerónimo fue el traductor oficial de la Biblia al latín: La Vulgata Latina, que es la versión oficial de la Iglesia Católica; conocía varios idiomas; y fue un hombre de letras, por lo que no es de extrañar, que los libros formen parte de sus atributos. La calavera siempre simboliza la muerte, es habitual que aparezca en las representaciones de santos en el arte barroco, y recuerda que no merece la pena aferrarse a lo material y a lo mundano, pues la muerte está cerca.
      R.R.C.

lunes, 17 de septiembre de 2012

El pintor en su estudio de J. Vermeer

    
     Es un óleo sobre lienzo de120x100 cm. De estilo barroco, realizado en 1.666 y conservado en el Museo de Historia del Arte de Viena.  Es el más grande y, posiblemente, el más complicado de los cuadros del autor, además de ser uno de sus preferidos, como demuestra el hecho, de que nunca se separó de él y no lo vendió, ni si quiera, cundo tenía deudas. Podría considerarse una alegoría de la pintura. Ofrece una representación visual realista de la escena. Otro punto fuerte, es el impacto de la luz filtrándose por las ventanas sobre varios elementos de la pintura; es una caja cerrada; un espacio cúbico bañado de luz. Una espesa cortina situada en primer plano, se nos abre al espectador, para mostrarnos una escena íntima, de una artista pintando a una modelo en su estudio, los únicos dos personajes de las estancia, con un gran mapa de los Países Bajos al fondo. Una lámpara de araña, sin velas, cuelga de las vigas de madera del techo.
     
     Los expertos atribuyen simbolismo a varios aspectos de esta obra. Al igual que en la mayoría de sus trabajos, Vermeer emplea la perspectiva ortogonal para distribuir los elementos por el espacio, recordando las obras del Quatrocento italiano al utilizar la bicromía en las baldosas del suelo. La habilidad con la que sitúa algunos muebles en escorzo, como la silla, que ayuda a recoger el cortinaje, la mesa próxima a la ventana, e incluso, el propio libro que sostiene la modelo, ayudan a crear esa caja espacial llena de aire.
    
     Por otra parte, la vestimenta lujosa del pintor (posiblemente un autorretrato de espaldas), subraya la idea de que éste no es un mero artesano. Es además, un intelectual, alguien que debe de cobrar más por sus servicios, ya que no sólo son fruto del trabajo, sino también de la creación. Sobre todo de la creación. 
      
     Con Vermeer, la realidad es prendida de modo fotográfico, mucho antes de la aparición de la fotografía, otra forma de creación artística. 
        R.R.C.             

"El tributo de la moneda" de Masaccio


      Fue pintado por Masaccio en la capilla Brancacci de Santa María del Carmen en Florencia, entre 1424 y 1427. Aquí imagina tres secuencias, espacial y temporalmente diferenciadas. La escena principal, en el centro de la composición, muestra a Jesucristo, rodeado de los apóstoles, en el momento en que el recaudador de impuestos va a cobrar el tributo. Cristo extiende su mano y San Pedro ratifica ese gesto con su propio brazo, que señala el río que pasa por la zona de la izquierda. Todo da la impresión de que el grupo ha sido sorprendido en el camino y se detiene, mientras el recaudador también ha extendido su brazo hacia la derecha, señalando la ciudad. Esta circunstancia permite apreciar la contraposición entre ambos gestos y observar que los verdaderos protagonistas de la acción son tres, ya que los movimientos de todos los demás han quedado como petrificados. Esta escena narra un hecho recogido en el Nuevo Testamento; cuando un fariseo interroga a Cristo sobre la necesidad de pagar el tributo a Roma, con el objetivo de tenderle una trampa, es cuando Cristo responde su conocida sentencia de “dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
    
      El observador se da cuenta de que la figura de Cristo tiene una majestuosa presencia y que su rostro expresa bondad; a su lado, los apóstoles son hombres individualizados, cuyos caracteres quedan reflejados por el resplandor de sus miradas: desconfianza la de uno, acechante la de otro, voluntariosa la de un tercero, etc.

      La segunda escena, al fondo y a la izquierda, corresponde al instante en que S. Pedro coge un pez del río para extraer de su boca la moneda destinada a pagar el tributo. La tercera, en la zona derecha de la pintura, representa al santo pagando el tributo al recaudador. El tema, por tanto, hace referencia a la necesidad de que todos los integrantes de la República cumplan con sus deberes cívicos, entre los que destaca el pago de los impuestos, digamos que este fresco recuerda a los florentinos la necesidad de pagar  tributos, ya que contaría con la aprobación del propio Jesucristo. 
    
      Los dos primeros actos de esta obra se desarrollan ante un paisaje a penas esbozado; el tercero, en cambio, aparece situado ante una arquitectura puramente renacentista. En cuanto a la composición, la zona central se plantea dentro de un esquema compositivo circular: se basa en la tradición clásica que representa a Sócrates y a sus discípulos dispuestos según ese mismo esquema. La escena se organiza a partir de un observador fijo con un exacto cálculo de distancias. El punto de vista está situado al nivel de las cabezas de los personajes.  A pesar de la isocefalia (todas las cabezas de los personajes se sitúan a la misma altura), se consigue la creación de un espacio. En cuanto al dinamismo, el personaje que aparece de espaldas, con sus arqueadas piernas, le da movilidad a toda la obra.

      Las figuras dominan en este fresco. El excelente estudio de los rostros de los discípulos señala una fuerte intromisión de lo humano en temas que en el la Edad Media se consideraban exclusivamente divinos y simbólicos. Con ello la grandeza del arte radica en reflejar el mundo real, y cada personaje adquiere una individualidad y una sobriedad  propias de la gente corriente. Es interesante destacar la tridimensionalidad de los personajes, tienen volumen, pesan, como diría Berenson estamos ante un avance manifiesto en la consecución de los valores táctiles en la pintura.
     
     Una luz diagonal matiza el contraste de luz y sombra conseguido mediante difuminados toques de color, sin apenas trazos definidos como dibujo, que marcan la esencia de lo que es la pintura en un sentido moderno.
      R.R.C.

Llanto sobre Cristo muerto de Giotto

  
     Giotto nace en el siglo XIII y muere en Florencia en 1.337. Fue pintor y arquitecto del Trecento italiano, lo podemos considerar un precursor de las innovaciones que cambiarán la pintura occidental. En la iglesia de Asís dio muestras de su nueva concepción artística, en los frescos dedicados a San Francisco.
     Fresco que se encuentra en Padua (Italia) de 2x1.85 metros, realizado en 1305-6, bastante deteriorado en la actualidad. Mª Magdalena llorando la muerte de su Señor coge los pies de Cristo. San Juan extiende los brazos para expresar su horror. La Virgen llora la muerte de su hijo, mientras José de Arimatea y Nicodemo contemplan la escena. El árbol del fondo, sobre un paisaje árido, medio muerto, simboliza el horror de la propia naturaleza por la muerte de Cristo.
     Las figuras de Giotto tienen volumen, son tridimensionales gracias a la luz, la técnica y el color. Además las coloca en un paisaje, pasando del hieratismo de la pintura bizantina a una representación de más movimiento y vida. Será el que abra la puerta del Renacimiento italiano.
     Los ángeles del cielo están en escorzos forzados para resaltar el carácter dramático, tienen expresiones de dolor intenso, lloran, gritan, se estiran el pelo...
     Sin duda alguna, este Llanto sobre Cristo muerto, es uno de los recuadros más expresivos y más intensos, por su dramatismo, de todo el ciclo de frescos del pintor. A las figuras entristecidas las rodea un paisaje árido, con una montaña rocosa que forma una diagonal hasta un árbol seco en lo alto, que subraya la desolación por la muerte de Cristo.  
     La fuente literaria de la escena representada en este cuadro es el Evangelio según san Juan, 19, 38-42:
     
     Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo. Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús
    
     En esta representación, lo más importante es el sentimiento de las diversas personas que en ella aparecen. Se trata de un drama de amor en el que el dolor no tiene límites, no solo para los personajes del mundo terrenal, sino también para los ángeles que sobrevuelan la escena en pronunciados escorzos (retorcimientos), y manifiestan su dolor ante la muerte de Cristo mostrando una rica variedad de emociones.
     R.R.C.

La isla de Rodas

  
   
Rodas con 1.398 km² es la mayor isla del archipiélago del Dodecaneso y la cuarta isla de Grecia. Situada a 18 kilómetros de las costas turcas, es una de las zonas más turísticas de Grecia por sus soleadas playas y por el legado de mitos y leyendas que perdura en cualquier rincón de la isla. Tiene una longitud máxima de 78 kilómetros y una anchura de 39, su punto más alto se sitúa a 1216 metros. Cuenta con una población superior a los ciento setenta y cinco mil habitantes. Unos 500 kilómetros en línea recta la separan de la capital de Grecia, de la que forma parte, aunque no siempre ha sido así. En Rodas se encontraba una estatua de dimensiones extraordinarias El Coloso de Rodas. Era una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y la tradición cuenta que fue destruida. Tan sólo se mantuvo en pie unos sesenta años. Representaba al Sol, el dios Helios, en el 226 a. de J.C. tuvo lugar el terremoto que la destruyó, sus restos llegaron hasta el siglo VII de nuestra era, pero ya no queda nada de esta magnífica obra que se encontraba a horcajadas en el puerto de Rodas, por debajo de ella pasaban los barcos que entraban y salían de su puerto, hacía las funciones de Faro. La estatua hecha con placas de bronce sobre un armazón de hierro, tenía consistencia, pero las fuerzas de la naturaleza fueron superiores a las del hombre. Según el historiador romano Plinio el Viejo medía 32 metros:
       Pero de todos el más admirado fue el Coloso del Sol, en Rodas, hecho por Cares el Lindio, alumno del Lisipo antes mencionado. Esta estatua medía 70 codos de altura.3 Después de 66 años un terremoto la postró, pero incluso yacente es un milagro. Pocos el pulgar pueden abarcar con los brazos, sus dedos eran más grandes que la mayoría de las estatuas que tenían marfil. El vacío de sus miembros rotos se asemeja a grandes cavernas. En el interior se ven magnas rocas, con cuyo peso habían estabilizado su constitución. Doce años tardaron en terminarla y costó 300 talentos, que se consiguieron de las máquinas de guerra abandonadas por el rey Demetrio en el asedio de Rodas.

                                                               Plinio el Viejo, Historia natural (34.18.3)
     La ciudad de Rodas es la capital del Dodecaneso. Su ciudad medieval, protegida por murallas, ha sido declarada «patrimonio de la humanidad» por la UNESCO y se encuentra en perfecto estado de conservación. Sus murallas fueron construidas por los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén que estuvieron en Rodas 212 años (1310-1522). Las murallas de la ciudadela de 12 metros de espesor, están fortificadas con tres torres y se construyeron alrededor del puerto central adoptando una forma semicircular. De sus once puertas destaca la Puerta de la Marina, situada frente al puerto. Está flanqueada por dos torres y decorada con la flor de Lis, sobre el escudo de la Orden.

     Las murallas albergan la ciudad antigua de callejas estrechas y empedradas, repletas de casas y palacios de piedra, arcos, torres medievales, minaretes, mezquitas, edificios bizantinos y antiguos templos. La calle de los Caballeros de Rodas, el Palacio del Gran Maestre, el Hospital de los Caballeros de Rodas y la Mezquita de Solimán son algunos exponentes de su arquitectura. Las zonas más turísticas y comerciales del casco antiguo medieval están situadas en la parte de la ciudad más cercana al mar, son la plaza Hipócrates y la calle Sócrates y están llenas de tiendas de recuerdos, joyerías, anticuarios, peleterías, terrazas, tabernas y restaurantes. La plaza Hipócrates, confluencia de las calles Sócrates, Pitágoras y Aristóteles, está decorada con una fuente turca. En una de sus esquinas se sitúa la Lonja de los Mercaderes del siglo XVI, utilizada como Tribunal y lugar de reunión, que actualmente es sede de la Biblioteca pública. Al fondo  de la calle Sócrates puede verse la Mezquita de Solimán.  Fuera de este formidable baluarte se extiende la ciudad moderna de anchas calles y avenidas llenas de palmeras, grandes hoteles, comercios y bellos edificios.

     La antigua acrópolis de Rodas se encuentra sobre la colina de San Esteban llamada también Monte Smith en memoria del almirante inglés Sir Sidney Smith. El templo de Apolo Pithio es uno de los pocos monumentos del que se conservan algunos restos.




      A cincuenta y cinco kilómetros al sureste de la ciudad de Rodas se encuentra la aldea de Lindos, uno de los pueblos más hermosos de Grecia, que conserva en sus calles empedradas y sus viejas casas encaladas de techos de tejas rojas el carácter de una villa pesquera medieval. Fue la segunda ciudad de la isla de Rodas. Se construyó junto al mar en una ladera del monte Krana. Su pequeño puerto se llama «Agios Pavlos» en honor a San Pablo que realizó aquí la primera parada de su viaje. En la acrópolis de Lindos se conservan importantes restos arqueológicos, entre los que destaca el templo de Atenea.
      Como anécdota, en Lindos se rodó la película Zorba el Griego, basada en la novela de Kazanzakis y protagonizada por Anthony Queen.

      R.R.C.


Nota: fotos del autor 

El Palacio de la Paz de La Haya (Holanda)

     El Palacio de la Paz es un edificio situado en La Haya, Países Bajos. A menudo se llama la sede de derecho internacional, ya que en él se encuentran la Corte Internacional de Justicia, la Corte Permanente de Arbitraje, la Academia de Derecho Internacional, y la Biblioteca del Palacio de la Paz. La Corte Internacional de Justicia (también llamada Tribunal Internacional de Justicia) es el principal órgano judicial de las Naciones Unidas. Fue establecida en 1945 en esta ciudad del norte de Europa. Sus funciones principales son resolver por medio de sentencias las disputas que le sometan los Estados (procedimiento contencioso) y emitir dictámenes u opiniones consultivas para dar respuesta a cualquier cuestión jurídica que le sea planteada por la Asamblea General o el Consejo de Seguridad.
    Cuando se finalizó la construcción del Palacio de la Paz en 1913, era tan grandioso como la mismísima idea de la paz mundial. El palacio se materializó gracias a la colaboración colectiva de países de todo el mundo. Es un pintoresco edificio con aires de castillo de cuento, rodeado de un inmenso jardín,  su construcción se inició 1903 y su inauguración tuvo lugar en 1913, tan solo diez años fueron suficientes para tan magna obra. Es obra del arquitecto francés Cordonnier.
     R.R.C.
Nota: foto del autor

domingo, 16 de septiembre de 2012

La sala hipóstila del Templo de Karnak




     Forma parte del conjunto denominado Antigua Tebas con sus necrópolis, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Es el conjunto de templos más grande de Egipto. Durante siglos, este lugar fue el más influyente centro religioso egipcio. El templo principal estaba dedicado al culto del dios Amón, pero como en otros templos egipcios también se veneraba a otras divinidades y Egipto y aún hoy en día se siguen encontrando restos y sigue siendo reconstruido. El recinto donde se encuentra mide 2.400 metros de perímetro y está rodeado por una muralla de adobe de 8 metros de grosor. Los faraones más importantes que intervinieron en su construcción fueron Hatsepsut, Seti I, Ramsés II y Ramsés III. Una amplia a avenida formada por 40 Esfinges con cabeza de carnero  precede al Templo, al igual que ocurre en otros egipcios.
       
     Probablemente lo más espectacular del templo sea su sala hipóstila; con más de 5.000 metros cuadrados. La sala hipóstila de Karnak es una de las partes más singulares del conjunto religioso. Con 23 metros de altura es un espacio arquitectónico cuya cubierta está sustentada por 134 gigantescas columnas, que son más altas en las dos filas centrales conformando un gran pasillo, cuya disposición posibilita iluminar desde el eje de la sala. Como material se utilizó la piedra tallada en bloques que conforman los tambores de las columnas. Estas sustentaban en basas y terminaban en gigantescos capiteles papiriformes y campaniformes, sobre los cuales se apostaban enormes dinteles que sostenían una cubierta adintelada (es preciso recordar, que en el Antiguo Egipto no se utilizaba ni el arco ni la bóveda). Los fustes de tan colosales columnas se encontraban decorados con relieves polícromos, encargados de complementar la grandiosidad del lugar sagrado. La sala hipóstila, construida en varias fases, es la parte más impresionante de todo el recinto, con unas dimensiones de 102x53 metros.
     
     En el antiguo Egipto, la construcción de los templos se iniciaba siempre por el santuario, lo que significa que Karnak se comenzó por el centro y se terminó de construir por las entradas al recinto. Todo el conjunto estaba ricamente decorado y pintado en vivos colores. Después de las pirámides de Guiza, es el segundo lugar más visitado de Egipto.
     
     La fecha de comienzo de construcción de tordo el monumental conjunto de Karnak, se remonta al 2200 a. de J C. y los trabajos no concluirían hasta el siglo IV antes de nuestra Era, durante la XXX dinastía de faraónica. No obstante, los siglos XIII-XII antes de J. C. fueron los de máxima actividad y se llevaron a cabo las obras en esta sala, el lugar más impresionante del conjunto. La gran sala hipóstila de Karnak ha fascinado millones de personas desde que se construyó. Ningún edificio anterior puede compararse en dimensiones a las dadas aquí a un espacio cubierto y ningún edificio posterior intentó siquiera acercarse a una escala tan colosal. Es como una demostración, es Arquitectura monumental en su más pura esencia. En cierto modo la podríamos considerar, por su altura y grandiosidad el antecedente de las catedrales góticas del siglo XIII.
        R.R.C.
Nota: foto del autor.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Columna de Pompeyo en Alejandría

     La Columna de Pompeyo está situada en el marco único que le brinda el parque arqueológico de la ciudad de Alejandría (Egipto), en el lugar donde se hallaba en la Antigüedad el templo del Serapeo y ha llegado a nuestros días intacta. Es una columna hecha de granito rojo de Asuán, y es la mayor de este tipo construida fuera de las capitales imperiales de Roma y Constantinopla. Las medidas de su eje son de poco más de 20 metros de altura, con un diámetro de 2,71 m en su base. El peso de la pieza de granito rojo de Asuán se estima en 285 toneladas. Incluyendo su base y su capitel, la columna sobrepasa los 27 metros de altura. El origen de la columna no está nada claro, se han propuesto diversas hipótesis, pero ninguna de ellas es concluyente. Además del granito de Asuán empleado, se reutilizaron otros materiales para su construcción. Debe su nombre a los cruzados quienes creyeron erróneamente que la columna señalaba el lugar donde estaba enterrado Pompeyo, asesinado por Ptolomeo XIII en el año 48 a.C. Su cronología es discutible, pero probablemente formaba parte del templo dedicado al dios egipcio Serapis, El Serapeo, fundado en el año 300 a. de J.C. por el rey Ptolomeo I.
     R.R.C.
Nota: foto del autor

Agadir (Marruecos)


     Agadir es una ciudad de la costa atlántica marroquí, a unos seiscientos kilómetros al sur de la capital, en los últimos años ha experimentado un incremento poblacional importante, rozando los setecientos mil habitantes en 2004, y casi un millón en la actualidad. También ha habido un aumento turístico permanente, cuenta con una magnífica playa de varios kilómetros de largo y muchos metros de ancho, con una fina arena y multitud de servicios turísticos. Es una ciudad turística que ha progresado muchísimo en los últimos años. También cuenta con un gran mercado cubierto, y si subimos a la muralla antigua, la vista que se divisa de la bahía y de la ciudad nueva es muy gratificante, además de poder montar en uno de los camellos que allí se encuentran. 
         R.R.C


Nota: foto del autor.

El templo de Abu Simbel


     El templo fue construido por Ramsés II para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh (1274 a. C.). Está dedicado al culto del propio Ramsés (los faraones se consideraban dioses) y de las grandes deidades del Antiguo Egipto, Amón, Ra y Ptah.  Su construcción duró unos veinte años y es un hipogeo que se edificó en Nubia con el objetivo de impresionar a los vecinos del sur y reforzar la influencia de la religión egipcia en la región. Con el paso del tiempo, el templo abandonado, comenzó a llenarse de arena, Abu Simbel quedó olvidado hasta que en 1813 un explorador suizo lo visitó. Debido a la construcción de la presa de Asuán para crear el lago Nasser y el consecuente aumento del nivel del Nilo fue necesario reubicar varios templos, incluido éste, que se hallaban a la orilla del río. Un importante equipo internacional se encargó de partir en grandes bloques y volver a montar en un lugar seguro todo el templo. Lo ubicaron poco más de doscientos metros más allá de la orilla del rio y unos sesenta y cinco metros más arriba. Lógicamente tuvieron que levantar una montaña artificial, no sólo para colocar la fachada, esas cuatro enormes estatuas de Ramsés II de veintidós metros de altura,  además, las profundas galerías en distintas direcciones que recorren el interior del templo, profusamente decoradas con relieves y pinturas (los vigilantes del monumento no permiten sacar fotografías en su interior, una costumbre habitual en el resto de monumentos, tumbas y museos egipcios. En los exteriores no hay problema, se pueden sacar todas las fotografías y vídeos que se deseen).
       El templo mayor de Abu Simbel está considerado como uno de los más bellos de todos los edificados durante el reinado de Ramsés II y uno de los más monumentales de Egipto. Las estatuas sedentes están esculpidas directamente sobre la roca. Todas las estatuas representan a Ramsés II, sentado en un trono con la doble corona del Alto y Bajo Egipto.
     
      El templo menor de Abu Simbel está situado al norte del mayor. Está también excavado en la roca y dedicado a Hathor, diosa del amor y la belleza, así como a su esposa favorita, Nefertari. La fachada está decorada con seis estatuas, cuatro de Ramsés II y dos de Nefertari. Las seis son de igual tamaño, algo poco corriente ya que las estatuas que representaban al faraón solían ser de mayor tamaño. La entrada conduce a una sala con seis columnas centrales, esculpidas con capiteles decorados con la cabeza de la diosa Hathor. Aunque es un magnífico templo, no impresiona tanto como el anterior.

     Por último, la zona donde están ubicados ambos templos se encuentra próxima a la frontera con Sudán, prácticamente Egipto se acaba aquí por su parte sur. Hay unos trescientos kilómetros por una carretera que recorre parte del desierto de Nubia hasta Asuán, donde se construyó la famosa presa que dio lugar al cambio de ubicación de estos monumentos y también al lago Nasser, de unos quinientos kilómetros de largo y una anchura máxima de treinta y cinco. También se puede llegar hasta aquí en avión, pues esta zona de Abu Simbel cuenta con aeropuerto. Incluso  podemos arribar en barco si se realiza un crucero por el lago Nasser.
     R.R.C.
Nota: fotos bajadas de Internet

viernes, 14 de septiembre de 2012

La ciudad romana de Éfeso



     Su fundación por colonos atenienses se remonta al siglo IX a. de J.C., pero no fue hasta el año 189 antes de nuestra era cuando fue conquistada por los romanos, y fueron estos los constructores de las edificaciones, monumentos, biblioteca, teatro, calles, templos, etc que podemos observar en nuestros días cuando paseamos por sus empedradas calles. Hay que advertir que aún queda mucho por excavar, pero con lo expuesto hasta ahora es suficiente para hacerse una idea de la gran ciudad que tuvo que ser en época romana. Sus impresionantes ruinas son recorridas por miles de visitantes cada año, procedentes de los grandes cruceros que atracan en el cercano puerto de Kusadasi. Situada en la costa de Asia Menor, en la actual Turquía, fue un importante centro religioso, cultural y comercial. 
     El enorme teatro ubicado en una posición muy sobresaliente dominando el paisaje sobre la calle del puerto, hoy desaparecido por los movimientos de tierra (en la actualidad Éfeso no está en la misma costa) es el mayor de su época. Tenía capacidad para 24.500 espectadores y se empleaba también para espectáculos circenses. La cávea, es decir el graderío, parte de él se apoya en la ladera de la montaña y la parte inferior sobre arcos y bóvedas típicamente romanas. De la biblioteca de Celso, un ciudadano romano que la construyó en memoria de su padre, su fachada todavía está en pie. Fue construida mirando hacia el este para que las salas de lectura aprovecharan mejor la luz matutina, y de todos los monumentos que todavía podemos admirar en esta enorme ciudad, que pudo llegar a tener en la época romana unos doscientos cincuenta mil habitantes, la fachada de la biblioteca es la que más impresiona de todos ellos, por su gran monumentalidad. La ciudad prosperó durante el Imperio romano. Cuando la visitó Estrabón, su riqueza se basaba en el comercio. En 262 d. C. la ciudad y el templo fueron asolados por los godos. El templo quedó destruido y ya no se reconstruyó, desde entonces perdió importancia.
     Hay que recordar que San Pablo visitó Éfeso y una iglesia cristiana se estableció cerca de la ciudad. San Pablo escribe una Epístola a los efesios que forma parte del Nuevo Testamento. Juan el Apóstol se trasladó hasta aquí hacia el año 62. Con la persecución de Domiciano, Juan es desterrado y sólo bajo el imperio de Nerva pudo volver a Éfeso, donde falleció pocos años después a edad muy avanzada (alrededor cien años). En 431 se inició el tercer Concilio Ecuménico (Concilio de Éfeso) convocado por el emperador Teodosio II, e impulsado por el Patriarca Cirilo de Alejandría para combatir una pujante herejía.

      
     La ciudad acabó desapareciendo en el siglo XIII con la llegada de Tamerlán  (caudillo mongol de Asia Central de origen Turco).
       R.R.C.
Nota: fotos del autor.